libros cristianos

UNA VIDA MAS QUE MARAVILLOSA

Libro una vida mas que maravillosa

UNA VIDA MAS QUE MARAVILLOSA

9 Decisiones que transformarán su vida hoy

¿Anhelas tener una vida mejor? ¿Estás listo para convertirte en la persona que Dios quiere que seas?

En una vida mas que maravillosa, el aclamado autor Dr. David Jeremiah revela la estrategia de Dios para alcanzar una verdadera transformación y te desafía a tomar nueve decisiones importantes que cambiarán tu corazón, tu vida y tu mundo tener una vida de:

  • Amor
  • Gozo
  • Paz
  • Perseverancia
  • Compasión
  • Generosidad
  • Integridad
  • Humildad
  • Disciplina

Nosotros solamente tenemos una vida por vivir. Nuestras vidas deben valer. Deben importar, tener un propósito, y francamente, deben ser maravillosas. Pero cuando miramos alrededor, vemos personas que viven en derrota, en caos y profundamente decepcionados. El autor y pastor Jeremiah nos insta a ir más allá de los titulares desalentadores, la adversidad de nuestras vidas personales, las fatigas de la vida cotidiana, las limitaciones de nuestros días, y tratar de alcanzar una vida más que honorable, más que respetable, y más allá de lo increíble.

Él nos señala las Escrituras que nos prometen una vida de bendiciones más allá de nuestra comprensión, una vida más allá de nuestros sueños. El doctor Jeremiah se enfoca en nueve cualidades que crean una vida más que maravillosa. Explora lo que significa ser el pueblo que Dios quiere que seamos y cómo el Espíritu Santo nos ayuda a desarrollar estas cualidades en nuestras vidas.

«Una vida más que maravillosa no tiene que empezar cuando lleguemos al cielo», dice el doctor Jeremías. «Una vida más que maravillosa puede ser vivida aquí en la tierra».

Read More
libros cristianos

Afanosos por nada

afanosos

 Afanosos por nada

 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7 RVR1960

El tema de la Ansiedad, es un problema que va en aumento: en estos tiempos vemos como más y más personas padecen este mal y es imposible que se salga de él sin la ayuda de Dios.

En más de alguna ocasión las personas se han sentido afanosas o preocupadas por algo que van a enfrentar, en cierta medida es bueno pues, es una emoción o reflejo que se tiene para estar alerta, a esto se le puede denominar Ansiedad.

Ahora bien, lo complicado es cuando esa preocupación se vuelve una manifestación incontrolable y que lejos de mantener alerta a la persona, le hace pasar a un estado de extrema preocupación, a tal grado que no razone sobre las posibles decisiones que deba tomar. A este cuadro clínico los médicos le denominan Trastorno de Ansiendad, el cual si no se controla adecuadamente, el trastorno puede volverse en una depresión, lo que puede ser aún más complejo.

Según el libro cristiano de Max Lucado Ansiosos por Nada, en Estados Unidos los trastornos de ansiedad son el problema mental número uno entre las mujeres y el segundo entre los hombres, así mismo según algunos estudios efectuados en ese país se espera que cerca de cincuenta millones de personas padezcan un ataque de pánico, fobias u otros trastornos de ansiedad.

América Latina no se queda atrás, solo en El Salvador, según un estudio de Prevalencia de Aleteraciones Mentales efectuado por una reconocida universidad en el año 2010, revela que el trastorno de ansiedad fue la primer causa de consulta a nivel nacional entre los años 2001 y 2002. Mientras, el Instituto de Medicina Legal, en el año 2008, reportó 635 suicidios. El Ministerio de Salud en el año 2010 informó acerca de 1.287 suicidios y 31.200 intentos de suicidio registrados en el año de 2009.

Ansiosos por Nada

Sin embargo se puede encontrar consuelo en la Palabra de Dios. En el libro de Filipenses capítulo 4 versículos 6 y 7 encontramos lo siguiente. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”. De acuerdo a esta escritura, la ansiedad no tiene que dominar nuestros pensamientos, es decir está ahí pero no debe dominar nuestras vidas. Para ello debemos confiar plenamente en el Señor Jesús.

Hay otros versículos que hablan acerca de la ansiedad, sin embargo el autor nos invita a tener un recorrido extraordinario con el Señor, en este versículo y tocándolo punto por punto, conociendo la bondad de Dios, pidiéndole ayuda, presentándole las peticiones a Él, teniendo momentos de intimidad a través de la Oración, dejándolas preocupaciones a Dios y meditando en todo lo bueno.

Esto aparentemente ya lo hemos escuchado antes, sin embargo la forma en cómo el autor lleva a sus lectores a ponerlo en práctica es lo importante, así se dice que, puedes dormir mejor esta noche y sonreír más mañana. Puedes tranquilizarte y ver las malas noticias a través del lente de la soberanía. Puedes descubrir una vida caracterizada por la calma y desarrollar las actitudes necesarias para enfrentar los embates de la ansiedad.

El libro reconoce que hay muchas cosas en la vida que nos causan ansiedad, por ello trata de que tengamos más confianza en Dios, de tal manera que le da control sobre nuestras ansiedades y nos deja exactamente ansiosos por nada. "Debido a que el Señor está cerca, podemos estar ansiosos por nada". 

Max Lucado

“La voluntad de Dios no es que vivas en ansiedad perpetua. No es su voluntad que enfrentes cada día con miedo e inquietud. Él te creo para mucho más que una vida de angustia que te robe el aliento y de preocupación que divida tu mente. Él tiene un capítulo nuevo para tu vida. Y él está listo para escribirlo.”.

https://www.yohannanlibreriacristiana.com/producto/ansiosos-por-nada-2/
Read More
Blog

Sal y Luz

SAL Y LUZ

 Sal y Luz

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con que será salada?...Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.” 

Mateo 5:13-14 RVR 1960

Cada vez es más frecuente el sentir o darnos cuenta de las calamidades por la que está pasando nuestro mundo, aunque siempre hemos sabido que ocurren este tipo de fenómenos naturales, actualmente se han vuelto casi el pan diario en las noticias, además del incremento galopante de los índices de criminalidad, las faltas que tienen que ver con la descomposición familiar, la ética y los principios morales, etc.

Pero todo esto no es casualidad, en la Biblia leemos que el Señor Jesús hace más de dos mil años habló al respecto cuando sus discípulos se le acercaron aparte para preguntarle acerca de las señales del fin y cuando sería su venida (Mateo 24:14), sin embargo les aclaró que “todo esto es solo principio de dolores” (v.8) y en los versículos subsiguientes habla de la conducta de las personas en esos días al punto de afirmar que “por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.

En seguida el Señor hace una declaración absoluta y contundente: “Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:13-14). No es sino hasta que ocurra esto que declara el Señor que entonces será el final. Para los que hemos reconocido públicamente el haber entregado nuestra vida y corazón a Cristo, este escenario no puede ser indiferente.

Compromiso

Al reconocernos pecadores y recibir el amor infinito del Señor Jesús al sustituirnos con su muerte expiatoria, adquirimos también el compromiso de replicar lo que otros han hecho por nosotros, siendo instrumentos de la misericordia de Dios, poniendo a su servicio todos nuestros recursos para que otros conozcan y no se desvíen del camino a la vida eterna.

Para los seguidores de Cristo esto no es opción, máxime con la oportunidad que se tiene de vivir en países donde con libertad se puede hablar de las buenas nuevas. A pesar de que Dios puede valerse de cualquier manera para hacer llegar el mensaje de salvación, El ha encomendado a su pueblo que lo haga, y en realidad hay que considerar un privilegio que Dios se valga de nosotros para llevar a cabo esta misión.

No en vano nos ha llamado “la sal de la tierra”, el ingrediente necesario para sazonar este mundo, y también “la luz del mundo” para reflejar la luz de Jesús que alumbrará las almas y corazones para llegar al cielo.

¿Alguna vez se ha detenido a reflexionar acerca de esto? ¿Se ha apropiado de este llamado para su vida?

En Lucas 15:11 en adelante, leemos acerca de un hijo que al no valorar su situación, y verse perdido sin nada, cayó en cuenta “Y volviendo en sí…” volvió arrepentido a su padre quien fue movido a misericordia y con ropa nueva, anillo y fiesta lo aceptó nuevamente en su casa.

Cuantos de nosotros somos ahora hijos pródigos, habiéndonos acomodado a nuestros privilegios y viviendo como si el Señor fuera a tardar una eternidad en regresar. Jesús está a las puertas y es hoy el momento de volver en sí y girar nuestro rumbo en la vida.

Ya no es hora de dormir, “velad, porque no sabéis a qué hora ha de venir nuestro Señor” “Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga lo halle haciendo así.” Mateo 24:42 y 45. Que el volverse a Dios sea cambiar primero nuestra vida pero también cambiar la vida de otros compartiendo la gracia de la salvación recibida.

Allí desde nuestra área de influencia, en el lugar de estamos, al oír la pregunta del Señor: ¿a quién enviaré y quien irá por nosotros? Contestemos convencidos: “Heme aquí, envíame a mí”. Hermano: Ya es el momento, El tiempo es hoy.

 
Read More
Blog

Decisiones

decisiones

Decisiones

"Esas personas no deberían esperar nada del Señor; su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen."

Santiago 1:7-8 NTV

Es importante tomar buenas decisiones sobre nuestro futuro, como creyentes tenemos la oportunidad que Dios puede respaldarlas, si las tomamos con sabiduría y conforme a Su voluntad. No se le ha cruzado a usted hacerse la pregunta ¿Dónde estaría si no hubiera aceptado al Señor? o cómo dice el salmista Jesús Adrián Romero ¿Dónde estaría hoy si no me hubiera alcanzado?, a mí me ha pasado, y creo que de no haber aceptado a Jesús como mi Salvador, muy probablemente mi situación fuera otra.

Hay personas –no creyentes- que para ellos esta pregunta no tiene mucho sentido, pues probablemente tienen una vida bastante cómoda según las reglas de este mundo y no ven la necesidad de “pertenecer a  una religión” como le denominan el hecho de seguir a Jesús.

Otras quizá ahora se lamentan no haber aceptado la invitación que algún amigo o amiga les hiciera para conocerle, ya sea en una Iglesia, en un grupo celular, en una reunión de jóvenes o matrimonios, etc., y ahora han llegado a la conclusión que si le hubieran brindado la oportunidad aquel día a Jesús, las cosas fueran diferentes en este momento en su vida.

Ejemplo

En el plano matrimonial podemos ver parejas que decidieron confiarle al Señor su matrimonio. Estas parejas generalmente han permanecido juntas y su matrimonio ha estado lleno de múltiples bendiciones.

No me refiero tanto al aspecto económico sino a diversos aspectos que conlleva el ser un matrimonio cristiano, tales como vivir en paz, armonía en el hogar, buenos hijos, entre otros aspectos, a pesar de las dificultades que puedan surgir dentro del mismo, pero que con la ayuda de Dios les han hecho frente y han logrado salir victoriosos.

También hemos visto lo contrario, parejas que han seguido juntas durante varios años, pero a pesar de haber aceptado alguna invitación, no hicieron mucho caso a la misma o no quisieron continuar con ella y decidieron seguir solos.

Muchos de ellos no han logrado permanecer juntos, otros si lo han logrado, lastimosamente su vida matrimonial, no dio el fruto que se esperaba, pues no hay paz, ni armonía en sus hogares, no digamos el experimentar algunas situaciones sobrenaturales que únicamente a través de nuestro Señor se pueden conocer.

La Sabiduría del Señor

Cuando revisamos la palabra de Dios en el versículo de Santiago 1, 7-8, encontramos lo que el Señor nos habla acerca del actuar de Dios frente a las decisiones, precisamente en este capítulo Santiago está exhortando a pedir sabiduría para tomar buenas decisiones, y que se debe esperar si no lo hace, es decir que no esperemos que el Señor respaldará una mala decisión.

Todos nos hemos equivocado muchas veces pero podemos enmendar. Al pedirle sabiduría al Señor, estamos tomando una buena decisión, hecho que puede llegar a cambiar nuestras vidas de una manera trascendental no solamente de volvernos cristianos y llevar una vida matrimonial bendecida como el ejemplo, sino también es aplicable a la vida profesional, empresarial, social, inclusive por qué no decirlo, hasta la vida política, pues toda decisión basada en los preceptos bíblicos será siempre una buena decisión.

Muchos hombres y mujeres dedicados a la política solo se recuerdan de Dios durante sus campañas, pero se olvidan de Él a la hora de tomar decisiones trascendentales que van a afectar a las poblaciones de nuestros países.

Si no te has hecho la pregunta con la que iniciamos, te invito a que lo hagas y medites en ella. Si ya tomaste la decisión de seguir a Cristo que bueno, si no estás viendo los frutos de ello, pronto los verás y lo que debes hacer es perseverar, leer la Palabra de Dios y orar.

Pero si no eres cristiano o te has desanimado a continuar en los caminos, te solicito que puedas reflexionar sobre dicha pregunta y situarte en tu futuro personal, déjame decirte que no tienes nada que perder en tomar la decisión ahora de seguir a Cristo, más no te sabría decir como podría ser el futuro si decides tomar la otra decisión.

Otros versículos relevantes sobre el tema

Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.

Proverbios 3:5-6 NTV

 

"Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el SEÑOR —.Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse."

Isaías 55:8 NTV

Read More
Blog

Yeshua: Rabbi or Lord? (¿Yeshúa: Rabí o Señor?)

 

Por Juan P. Ramos

Librería Cristiana Yohannan

He aquí una nota bastante interesante acerca de Judas Iscariote, retomada de un pastor de Texas cuyo nombre es Dustin Herron, lo leí y pensé en compartirlo en este sitio, con su traducción:

¿Alguna vez te has encontrado molesto con Judas Iscariote después de leer los relatos del evangelio? Quiero decir, el tipo literalmente traicionó a Yeshúa (Jesús) en las manos de los romanos - con un beso no obstante.

Me he preguntado cómo Judas podría haber traicionado al Salvador. ¡Era un discípulo! él era uno de 12 hombres que consiguieron pasar más tiempo con Yeshúa (Jesús) que cualquier persona. Llegaron a orar con Él, tuvieron que comer con Él, tuvieron que tener conversaciones profundas y personales con Él, e incluso llegaron a estar alrededor de Él cuando Él durmió. Judas tuvo el privilegio de estar cerca de Yeshua durante Sus tres años y medio de ministerio en la Tierra.

¿Cómo podía ser engañado para traicionar al único Hijo de Dios por 30 piezas de plata? Una pista grande está en el evangelio de Mateo en la última cena. En Mateo 26 los discípulos están todos sentados alrededor de la mesa con Yeshúa mientras disfrutan de la comida de la Pascua. Esta es la noche antes de la muerte de Yeshúa. A medida que el Mesías comparte muchas revelaciones e ideas con ellos a lo largo de la comida, Él toma un momento para hablar de su traición y cómo vendría de una de ellas.

Uno tras otro los discípulos alrededor de la mesa preguntan: "¿Soy yo, Señor?" "Ciertamente, no soy yo, Señor." "¿Soy yo el Señor?" Cada uno de ellos niega que puedan cometer tan grande Un pecado como traicionar a su Señor. Por último, en Mateo 26:25, Judas hace la misma pregunta que cada uno de los otros discípulos había pedido - sólo que no era lo mismo. Él pregunta: "¿Soy yo, Rabino?"

Si no captas inmediatamente la diferencia, toma nota del título con el que Judas decide dirigirse al Mesías en comparación con el resto de los discípulos. En lugar de llamar a Yeshúa "Señor", lo llama "Rabino".

En el primer siglo Israel, ser llamado "rabino" fue una gran cosa. Fue un título increíblemente honorífico dado a aquellos que eran grandes maestros y eruditos de la Torá. Pero, había muchos rabinos caminando alrededor de Israel durante el tiempo de Yeshúa. Llamar a Yeshúa "rabino" no estaba mal porque Él es el Rabino más grande. Pero, nos da una idea del corazón de Judas y la forma en que él vio al Mesías.

El título de "Señor" es aquel que denota la plena autoridad y propiedad. Comparativamente, puedes tener muchos maestros en tu vida, pero solo puedes tener un "Señor". El problema de Judas no era que no viera a Yeshúa como un gran maestro, intérprete de milagros o incluso el Hijo de Dios. El problema de Judas era que él no veía a Yeshúa como su Señor personal.

Podemos dirigirnos correctamente a Yeshúa de muchas maneras, como nuestro Sanador, nuestro Salvador, e incluso nuestro Rabino. Pero que nunca olvidemos dirigirnos a Él en última instancia como nuestro Señor.

Dustin Herron un pastor de Texas que atiende una congregación mesiánica. Link http://firm.org.il/learn/rabbi-lord/

   
Read More
Blog

Salvador

Salvador Yeshúa  

Salvador

Yohannan Librería Cristiana Online

Durante las últimas semanas me he interesado en conocer sobre las costumbres judías. Lo he hecho pues me parece interesante conocer como Jesús vivió, es decir, sabemos que Jesús es el hijo de Dios, pero el Padre Eterno lo encarnó en un cuerpo humano, para cumplir lo que la escritura y los profetas decían que había de cumplirse, naciendo así en una familia judía, del linaje de David, por tanto practicó todas esas costumbres Bíblicas. En el Evangelio de Mateo vemos lo que Él manifestó acerca de esto al decirle a sus apóstoles que no había venido a dejar de cumplir la ley, sino más bien a hacerla cumplir (Mateo 5: 17), era claro su mensaje en virtud que como cristianos creemos que toda la palabra de Dios se resume en Jesús por ser el hijo de Dios, el Mesías que el pueblo judío esperaba. Luego de ir conociendo un poco más acerca de sus costumbres, me encuentro con que Jesús en Idioma Hebreo es Yeshúa  y que además significa Salvador.
Lo anterior me hizo reflexionar en la grandeza del nombre del Señor, y no pude dejar de contrastarlo con el nombre de mí país, El Salvador. Cómo todos sabemos la situación del país es muy difícil por una serie de situaciones que aquejan a la población, que no solamente es la ausencia de dinero, sino la ausencia de valores y buenas costumbres como pueblo, creo que como país podemos llegar a hacer una gran nación, si es que tomamos el ejemplo del Pueblo de Israel, pues de todas maneras El Salvador, lleva el nombre de su hijo unigénito, el Mesías. ¿Pero porqué será que nuestro país pasa por tantas dificultades si tenemos la bendición de que la tierra dónde habitamos lleva el nombre de Yeshúa? La respuesta es simple, aunque este bello país lleva Su nombre -privilegiado en el mundo además de Israel- No todos sus habitantes tienen a Dios (D-os) como suyo. A pesar de que mayoritariamente nos decimos llamar cristianos, en nuestro país pareciera ser que lo vemos como una moda o algo por estilo, y cuando se nos cuestiona porque estamos así no sabemos que responder. Ahí es dónde creo debemos de reflexionar sobre las costumbres del Pueblo Judío, pues no dejan de practicar valores milenarios fundados en la Palabra de Dios que les inculcaron sus padres como la solidaridad, el respeto familiar, etc., pero sobre todas las cosas, el temor a Dios, a quien nosotros como cristianos tenemos la dicha de llamarle Padre, sino veamos como es para ellos de importante y especial la llegada del Shabbat y encender las candelas al caer el sol del día viernes, solo por mencionar un ejemplo. Creo que si los salvadoreños volcáramos nuestra mirada hacia el Salvador (Yeshúa), practicáramos los valores cristianos, el cual se resume en amar a Dios sobre todas las cosas, reconociéramos que este pedacito de suelo es nuestra tierra, y es de dónde emana la leche y la miel para nosotros, lograríamos mucho, como el ejemplo de Pueblo Judío. Tenemos muchas similitudes, ambos somos países pequeños, muchos de nuestros compatriotas también están fuera del país, ambos pueblos llevamos nombres escogidos por Dios, pero eso sí, es grande la brecha que nos separa en cuanto valores y buenas costumbres como nación fundadas en la Palabra de Dios, sino veamos cómo nos enfrentamos día con día en el tráfico, dónde nos disputamos el puesto en la calle, como que si al hacerlo eso nos asegura llegar más temprano hacia nuestro lugar de destino, la poca solidaridad que existe en el tema de educación y salud, para Israel es tema clave para su desarrollo, pero sin descuidar su Fe, a diferencia de El Salvador, dónde cada año que pasa el presupuesto aprobado por la Asamblea Legislativa no alcanza y son pocos los programas que ofrecen becas para tanta población. Vivamos como Cristo nos enseñó con su testimonio, siendo solidario, humilde, con mucha comunicación hacia su Padre, pero sobre todo obedeciendo sus enseñanzas y las que más adelante nos hicieran sus discípulos en sus evangelios y libros del nuevo testamento. Casualmente mi padre, mi hermano y mi hijo se llaman Salvador y dispusimos con mi esposa llamar así a nuestro hijo por ellos, más no se nos cruzó por nuestra mente que el nombre de mi hijo era Yeshúa en Idioma Hebrero, es decir Jesús, ahora al haber conocido esto nos llenó de mucha alegría en nuestro corazón.
Read More
X